La República Dominicana, sus playas y su gente
La República Dominicana está bañada por el Océano Pacífico y en el sur lo hace por el Caribe. Las espectaculares playas de que dispone, con un inmenso mar, una arena fina, un agua transparente y un sol único, la convierten en un lugar de ensueño y con mucho encanto, lugar de encuentro de turistas y viajeros de todo el mundo, atraidos en general por lo exótico de esta tierra. La capital de la República Dominicana es Santo Domingo, considerada patrimonio de la humanidad y centro económico y neurálgico de la isla, además de ser lugar de de visita obligada para el turismo internacional, que llega en avión o en crucero, ávido de conocer el exotismo que transmiten estas tierras. En el norte, se encuentra los Altos de Chavón, que es una ciudad de artistas y desde donde podremos enlazar con rutas de aventuras, si deseamos conocer de cerca los frondosos paisajes de montaña y disfrutar de los quads, de rutas de 4×4 o de excursiones en avioneta. Porque La República Dominicana, además de sus preciosas y exóticas playas, también nos puede ofrecer unas experiencias inolvidables con el conocimiento de su cultura, de sus gentes, de sus antiguas tradiciones y de su particular artesanía, gastronomía, música, vestidos, etc.
El clima tan excelente de esta isla del Caribe, permite la acogida de turismo durante todo el año. Por ello, cuenta con una espléndida y atractiva infraestructura hotelera y de alojamientos varios, pensada para recibir a viajeros, tanto de Europa como de América. Además, la República Dominicana se ha convertido con el tiempo en un lugar de ensueño para las parejas de novios que van en viaje de luna de miel o que incluso prefieren celebrar su boda en esta isla del Caribe llena de encanto. Sin duda, es un lugar que debe aparecer en nuestra agenda de proyectos de escapadas y viajes más inmediatos.
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